El diez por ciento de la población de la Comunidad Autónoma de La Rioja es emigrante, en gran medida de procedencia marroquí y pakistaní; la presencia de esta cultura se hace cada vez más familiar en nuestras calles e incluso en nuestras costumbres, el Ramadán y el sacrificio del Cordero son ya noticia en la prensa local, locutorios y establecimientos donde se cocina el kebab proliferan y cada vez resulta más común encontrarse con mujeres con el velo islámico en parques, tiendas y colegios. Sin embargo un abismo nos separa de estos pueblos, funcionamos muchas veces con tópicos y estereotipos, etiquetando o definiendo al conjunto por la actuación de un grupo. Este tema siempre me ha preocupado y por esa razón me pareció interesante desarrollar todo un programa encaminado al respeto a la diferencia a través del conocimiento; la ignorancia es atrevida, mientras que al conocer algo por lo menos despertamos el interés y nos acercamos a otra realidad a otra manera de concebir la vida.
Lo que hoy somos es el resultado de todo un bagaje cultural, ocho siglos de presencia y convivencia con musulmanes y judíos forma parte de nuestra historia, conocerla ayuda a conocernos y a descubrir nuestras raíces.
Fijarnos en la individualidad ha sido otro de los grandes objetivos, en el hombre, en la persona concreta con un nombre y apellido, con un pasado, con un legado heredado, unas costumbres y creencias que conforman su vida; y ese es un motivo suficiente para que lo respetemos porque nunca llegaremos a conocer en su totalidad el calado que pueden tener las circunstancias personales de cada uno, que les han llevado a abandonar su tierra y buscar otras condiciones de vida.
El proyecto se está desarrollando en el Colegio, las actividades encaminadas a lograr esos objetivos han sido muy variadas, podríamos destacar: la realización y montaje de unos paneles donde se recogen los aspectos más fundamentales de las tres culturas: musulmanes, cristianos y judíos, realización de un mapa para que de una manera gráfica pudieran comprobar la extensión geográfica de cada una de ellas, realización de un panel de fotografías con rostros que les llevaran a pensar sobre esas personas, tenían que ponerles un nombre e imaginar su historia personal, visionado y comentario de películas sobre el tema, visita a Toledo(cuna de las tres culturas) y concurso de fotografía, cada grupo expuso sus fotos elaborando un panel.
El proyecto se está desarrollando en el Colegio, las actividades encaminadas a lograr esos objetivos han sido muy variadas, podríamos destacar: la realización y montaje de unos paneles donde se recogen los aspectos más fundamentales de las tres culturas: musulmanes, cristianos y judíos, realización de un mapa para que de una manera gráfica pudieran comprobar la extensión geográfica de cada una de ellas, realización de un panel de fotografías con rostros que les llevaran a pensar sobre esas personas, tenían que ponerles un nombre e imaginar su historia personal, visionado y comentario de películas sobre el tema, visita a Toledo(cuna de las tres culturas) y concurso de fotografía, cada grupo expuso sus fotos elaborando un panel.
Las alumnas de bachillerato se prepararon la exposición, la actividad desarrollada con el resto del colegio constaba de tres partes, la primera más teórica en la que las alumnas (desde 5º de Primaria a 4º de la ESO por grupos) escuchaban la explicación que les daban las de bachillerato, contemplando los arcos de los distintos edificios (herradura, conopial, apuntado... que decoraban las ventanas del aula) y visualizando escenas de la película Promises (donde niños musulmanes y judíos conversan), rellenaron una cuadrícula con los datos más representativos de cada cultura y a continuación se les proponían las bases de un concurso de pintura en el que tenían que pintar lo que más les había llamado la atención de cada una de ellas.
La metodología ha sido activa y variada, partimos de la base de que cada uno –por nuestro propio combinado de inteligencias- conocemos la realidad de una manera determinada, por ello era importante abrir múltiples puntos de entrada al mismo conocimiento para conseguir que lo que pretendíamos llegara a todos, por ello alternamos la dramatización, con la pintura, la explicación teórica y la visualización, es sorprendente comprobar como de este manera llegan a comprender todas mejor.
A través de este proyecto pensamos que se puede iniciar a nuestras alumnas por el camino del descubrimiento de los demás, de la riqueza que se esconde detrás de cada cultura. Conocer para respetar, fruto del conocimiento surge el interés y la compresión por aquellos que son diferentes a nosotros.
Aprender la universalidad del hecho religioso, trabajar en equipo, despertar la imaginación, potenciar la creatividad y sobre todo descubrir al individuo con su historia, su pasado y su cultura han sido algunos de los aspectos fundamentales que nos han llevado a emprender el proyecto.
Responsable: Susana García Mangas | Centro: Colegio Alcaste (Logroño)