El principal objetivo del proyecto "Aprender es vivir" era desarrollar la responsabilidad, la solidaridad, la autoestima, la identidad, la expresión y la observación de un alumnado de estrato social muy bajo. Para ello se dotó de aquellas herramientas necesarias al alumnado y a la comunidad para que pudieran evolucionar como personas y como comunidad.
El centro, que se ha convertido en punto de encuentro para los residentes de una de las zonas con más analfabetismo de Cádiz, ofrece Internet rural, biblioteca, actividades deportivas, conciertos, exposiciones y debates tanto para el alumnado como para las familias y los vecinos del barrio.
El fomento de la responsabilidad personal y social del alumnado y de sus familiares, así como de la lectura y el aprovechamiento de las nuevas tecnologías de la información se trabajó a través de una dinámica de ayuda entre iguales, mediante actividades que estimulaban la expresión corporal y mejoraban la autoestima.
Durante los 21 años que tiene el proyecto, la participación ha ido en aumento, debido a que a día de hoy el centro no sólo cumple con las funciones educativas de los hijos del barrio, sino que también funciona como un lugar de cohesión social. Una tarea que requiere de la participación del profesorado, de las familias, del Ayuntamiento y de distintas ONG y asociaciones que sirven de guías para los talleres que se imparten. Esto hace que los resultados sean muy positivos. Todo el alumnado colaborador está muy satisfecho con lo que supone su función, se siente útil y valorado. Las familias también aprecian que hay cambios en la actitud del alumnado en el entorno familiar.
Proyecto con mención especial